La semana pasada empecé el gimnasio. Me duele el culo, las piernas, la espalda y los brazos. Pequeño sacrificio que hay que hacer para estar más flaca. De más está decir que como poco, hace como un año tengo poco apetito y el gimnasio me saca el hambre. A la mañana no desayuno, no almuerzo, no meriendo, solo ceno y a veces no me termino la comida. Pero hay que tener en cuenta que algunos días me compro algo en la escuela si es que tengo hambre. Y que siempre estoy para comer caramelos o chicles. Queda más que claro que una persona no se alimenta de caramelos y chicles, o chocolates. Igual todavía me queda una duda, si no como casi nada y voy al gimnasio, porque sigo teniendo la pansa que tanto me molesta? No estoy conforme para nada con mi cuerpo, lo odio, desde la punta del pelo hasta el dedo gordo del pie. Igual si hay algo que me odia es el espejo, me tira mas abajo de lo que me tiro yo. Ir a mirarme en el espejo es como ir decidida a decepcionarme.
Me duele muchísimo más que me digan que estoy gorda que cualquier otra cosa. Me duele ver algo lindo y cuando me lo pruebo decepcionarme totalmente.